Durante el viaje a Turkia hicimos una parada en Pamukkale. Entre las docenas de instantaneas que tomé, solo subiré unas cuantas, las que me parecen más representativas de lo que quiero mostrar. Se trata de un manantial de aguas termales, ricas en cal y magnesio, junto con algún tipo de sales que hace más blanco el tono de los sedimentos sólidos, creando una serie de terrazas acuosas que más parece una sucesión de piscinas cálidas, de ahi su sobrenombre de la montaña de algodon. Espero que os guste